Revista de Pangea

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2018. Crítica de la (sin)razón nuclear. Fukushima, un Chernóbil a cámara lenta. Eduard Rodr íguez Farré y Salvador López Arnal

 

INFORMACIÓN EDICIÓN  EL VIEJO TOPO p { margin-bottom: 0.25cm; direction: ltr; color: rgb(0, 0, 0); line-height: 120%; }p.western { font-family: “Liberation Serif”,”Times New Roman”,serif; font-size: 12pt; }p.cjk { font-family: “Arial Unicode MS”,sans-serif; font-size: 12pt; }p.ctl { font-family: “Arial Unicode MS”,sans-serif; font-size: 12pt; }CONTENIDOS.

Prólogo: “El activismo precisa de
conocimiento riguroso y ético”. Miguel Muñiz.

Presentación: La marca atómica como línea de
demarcación del antropoceno.

1. Coordenadas
nucleares
.

2. Una breve
consideración sobre una tecnología ineficaz
.

3. La hecatombe
de Fukushima
.

3.1. Fukushima, un Chernóbil a cámara lenta.

3.2. ¡No a la industria nuclear, No a la energía
nuclear!

3.3. El desastre de Fukushima muestra el lado más
oscuro de la industria nuclear.

3.4. Verdades, falsedades y hecatombes nucleares.

3.5. “No es tiempo suficiente para conocer el
impacto sobre la salud humana. hay un período de
latencia de los efectos de las radiaciones”.

3.6. Fukushima, el rayo atómico que no cesa.

3.7. un chernóbil a cámara lenta que sigue activo.

3.8. La hecatombe nuclear nipona no ha cesado.

3.9. Seis observaciones y una reflexión hacia
dentro.

4. Cinco maestros
reflexionan sobe las apuestas fáustico-nucleares
de una civilización irresponsable
.

5. Contra las
falacias atómico-nucleares
.

6. Henning
Mankell, los residuos radiactivos y el oscuro
legado de la humanidad
.

7. Observaciones
sobre ciencia, poder político-militar y cuentas
insaciables de resultados
.

A modo de conclusión. La esperanza (con él compartida)
de Kenzaburo Oé.

Anexo 1.
Una Iniciativa Legislativa Popular española en
torno al cierre de las centrales nucleares.

Bibliografía.

Índice analítico y nominal
CITAS

Mientras las fuerzas motrices de la producción sean el
beneficio y la expansión de las empresas que buscan los
beneficios y mientras la renta de los trabajadores se
mantengan a la baja precisamente para permitir un
aumento en los beneficios y una expansión más rápida de
las empresas, aumentará el crecimiento del poder de la
sociedad para intentar dejar atrás su capacidad de
consumo. Y si esta contradicción es más profunda y
penetrante hoy día que en tiempos de Marx, la razón es
que, en el periodo transcurrido, el proceso de
concentración y centralización del capital -que él
reconoció como rasgos inevitables del desarrollo del
capitalismo- ha ido tan lejos que los monopolios
dominantes tienen hoy día el poder no sólo de explotar a
sus propios trabajadores, sino también al de los
restantes estratos de la sociedad, ensanchando de este
modo la brecha entre la riqueza en un extremo y la
pobreza en otro, al mismo tiempo que hay, o pronto podrá
haber, un amplio poder productivo para suministrar a
todo el mundo sin excepción los medios para vivir humana
y decentemente. En estas circunstancias, los economistas
han cargado sobre sus hombros la tarea de esconder los
hechos, de hacer aparecer lo incontrolable como si
estuviera controlado, de racionalizar un sistema que
condena a cientos de millones de seres humanos a vivir
en la desesperación y el hambre y que, a través de su
libertinaje y violencia desmedidos, amenaza la misma
continuación de la vida en la tierra. No es una tarea
que les envidie.

Paul M. Sweezy (1975)

Otra alternativa abierta a la humanidad es la energía
nuclear. Aunque el stock de esta energía, si se utiliza
en los reactores ordinarios, no suma una cantidad mucho
mayor que los combustibles fósiles; si se usa en el
reactor-reproductor, algunos opinan que podría
proporcionar abundante energía para una población de
veinte mil millones de personas durante, quizás, un
millón de años. Pero este plan a gran escala está lleno
de problemas por las consecuencias no previstas  para la
especie humana, y tal vez para toda la vida terrestre.
Representa, de hecho, un auténtico pacto fáustico. Los
defensores de este pacto no nos dicen cómo almacenar de
manera segura los residuos nucleares. Ni tampoco
sugieren qué hacer con las montañas de residuos mineros
resultado de la extracción del uranio, del granito de
New Hapmshire o de la pizarra bituminosa de Chattanooga.
Es una preocupación aún más grave el que sólo sean
necesarias unas ocho libras de plutonio 239 para
fabricar una simple bomba atómica. Y no existe forma de
asegurar que el plutonio 239 no vaya a parar a manos que
no están controladas por mentes sensatas. Sólo en
Estados Unidos, cientos de libras de material nuclear se
encuentran ya sin contabilizar.

Nicholas Georgescu-Roegen (1977)

Quienes hablan, hoy, de seguir construyendo reactores
nucleares no han comprendido nada de la tragedia de
Chernóbil. Y Chernóbil era, quizá, la última advertencia
de la que podíamos aprender, si es que ha de existir en
el futuro una humanidad libre sobre una Tierra
habitable. Mi convicción personal es que la única
energía nuclear limpia y segura, que hemos de
reivindicar sin tregua, es la de las reacciones de
fusión que tienen lugar en el interior del sol y nos
llegan luego en forma de bendita luz solar que caldea la
atmósfera, mueve los vientos y nutre la vida.

Jorge Riechmann (2007)

Para manipular los residuos nucleares hemos construido
un palacio para el olvido. Lo que quedará después de
nuestra civilización será, pues, olvido y silencio. Y un
veneno escondido en las profundidades de una catedral
excavada donde nunca podrá entrar la luz.

Henning Mankell (2015)

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FontFuente: sirenovablesnuclearno@pangea.org

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