Revista de Pangea

"La Revista de Pangea és un recull de notícies de diferents butlletins"

[Medios] Protesta ante la junta de accionistas de ACS para denunciar los impactos provocados por sus megaproyectos

/8 de mayo de 2018/

*Protesta ante la junta de accionistas de ACS para denunciar los
impactos provocados por sus megaproyectos*

*· Esta mañana un grupo de activistas ha realizado una acción directa no
violenta ante las puertas del IFEMA en Madrid, donde se celebra la junta
de accionistas de ACS.

· El objetivo de la protesta ha sido denunciar los impactos
socioecológicos y la vulneración de derechos humanos cometidos por los
megaproyectos que construye la empresa presidida por Florentino Pérez.*

La junta de accionistas de ACS que se reunía esta mañana en IFEMA se ha
visto sorprendida por una protesta a su entrada. Un grupo de personas,
tiradas en el suelo y manchadas con tinta roja, protestaban a las
puertas del edificio por los impactos negativos que tienen los proyectos
desarrollados por la empresa en Guatemala y Palestina. La acción directa
no violenta ha demandado la retirada de la empresa presidida por
Florentino Pérez de los proyectos donde se están cometiendo violaciones
a los derechos humanos.

La protesta ha sorprendido a las personas que esta mañana tenían cita en
la junta de accionistas. Al mensaje de ‘ACS contra la vida’ el grupo de
activistas ha señaladola necesidad de contar con mecanismos vinculantes
que establezcan regulaciones de obligado cumplimiento para las empresas
transnacionales en materia de derechos humanos. La protesta pacífica se
ha desarrollado sin incidentes, aunque varios activistas han sufrido
forcejeos por parte de miembros de seguridad y han sido retenidos unos
minutos, sin mayores consecuencias.

Uno de los proyectos más polémicos de la empresa ACS es el complejo
hidroeléctrico Renace en Guatemala, el más grande del país, que consta
de cinco fases proyectadas a lo largo del río Cahabón. A través de su
filial Cobra, el Grupo ACS participa como contratista principal de las
obras de construcción de cuatro de las cinco plantas. El complejo
hidroeléctrico Renace afecta al cauce del río Cahabón a lo largo de 30
km de su recorrido, sobre el cual se asientan alrededor de 20
comunidades indígenas q’eqchi con una población conjunta de 29.000 personas.

La construcción del megaproyecto ha desatado una gran conflictividad
social debido a los impactos generados. El más importante es la
absorción por parte de las plantas hidroeléctricas del caudal
superficial del río en cada uno de los tramos donde operan,
comprometiendo seriamente la biodiversidad acuática y la disponibilidad
de agua para la población local. Además del acaparamiento de agua, la
apertura de carreteras, túneles y caminos necesarios para la
construcción de la infraestructura ha provocado la contaminación del río
así como procesos de deforestación y de privatización de tierras a lo
largo de la cuenca.

Durante la implementación del complejo hidroeléctrico Renace se han
documentado sucesivas prácticas que vulneran los derechos humanos de las
comunidades locales. A la ausencia de un debido proceso de consulta
libre, previa e informada, se suman prácticas irregulares como el
incumplimiento de los pagos prometidos por la venta de terrenos,
intimidaciones y amenazas a quienes se niegan a vender sus tierras,
estrategias de injerencia y división de organizaciones comunitarias o
cooptación de dirigencias locales.

En este contexto, quienes se oponen a la construcción de los proyectos
hidroeléctricos en el Cahabón son objeto recurrente de procesos de
criminalización, acoso y persecución. En el marco del conflicto con
Renace se han documentado procesos de judicialización a las dirigencias
comunitarias opuestas a los proyectos, amenazas de muerte, agresiones y
la desaparición de una persona en 2014.

Pero el de Guatemala no es el único caso. Una filial de ACS, el grupo
SEMI, también está envuelta en crímenes de guerra en la Palestina
ocupada. En 2015, el grupo SEMI obtuvo un contrato para la
electrificación de la red ferroviaria israelí y de la línea A1, que
conecta Tel Aviv con Jerusalem. El trazado esta línea A1 incluye más de
6 kilómetros de red ferroviaria en territorio palestino ocupado y se
construye en tierras expropiadas a dos municipios palestinos (Beit Iksa
y Beit Surik). La participación en este proyecto por parte de la empresa
SEMI constituye un crimen de guerra, ya que supone el pillaje de tierra
y recursos de la población local por parte de una empresa privada.
*Acceso a fotos de la acción:
*https://drive.google.com/drive/folders/1S75CzinLuSTatn2uuW9MaVmECUx2b5Ud?usp=sharing
*
**Más información:* /Miriam García-Torres, portavoz de Ecologistas en
Acción y autora del informe ‘//El IBEX 35 en guerra contra la vida
<https://www.ecologistasenaccion.org/article35721.html>//’, 602 033 566//
/
<http://ecologistasenaccion.org> *
Marta Monasterio Martín*/Prensa/
/*Confederación de Ecologistas en Acción*/
915 31 27 39 / 654 12 53 16
www.ecologistasenaccion.org <http://www.ecologistasenaccion.org/>
_______________________________________________
Confederacion de Ecologistas en Accion
Marques de Leganes 12 – 28004 Madrid
Telefono: +34-91-5312739
http://www.ecologistasenaccion.org/

FontFuente: prensa2@ecologistasenaccion.org, via: medios-bounces@ecologistasenaccion.net

Comentaris tancats a [Medios] Protesta ante la junta de accionistas de ACS para denunciar los impactos provocados por sus megaproyectos

Comments are closed.