Revista de Pangea

"La Revista de Pangea és un recull de notícies de diferents butlletins"

Nucleares, cambio climático, transición energética y nuevo gobierno


publicado en rebelion.org (27/07/2018)  http://rebelion.org/noticia.php?id=244599

Nucleares, cambio
climático, transición energética y nuevo gobierno

El 19 de julio, el grupo
parlamentario Unidos Podemos – En Comú Podem – En Marea
(abreviadamente, Unidos Podemos) registraron una
Proposición de Ley (en adelante, PL) sobre Cambio
Climático y Transición Energética, para su debate y
votación en el pleno del Congreso. En dicha PL se
incluye el articulado que legisla el cierre ordenado de
los siete reactores nucleares mediante la no renovación
de los actuales permisos de funcionamiento en 2020, 2021
y 2024 (básicamente artículos 20 y 109) . Una PL sobre
la no renovación de los permisos en los mismos términos
fue presentada por Unidos Podemos el 3 de marzo de 2017,
siendo bloqueada su admisión a trámite de debate por la
mayoría del PP, con el argumento de que suponía una
 injerencia en la política
presupuestaria del gobierno, mediante una
interpretación restrictiva del punto sexto del
artículo 134 de la Constitución.

La cuestión: ¿es realista esa PL en lo
que a energía nuclear se refiere? ¿Podemos confiar en
que una decisión parlamentaria llevará sin más a un
cierre nuclear? ¿Existe un amplio consenso político
sobre la no renovación de los permisos en 2020, 2021 y
2024? ¿Ha cambiado algo respecto a la situación
existente antes de la caída del gobierno Rajoy?

El discurso oficial sobre
la adaptación del sistema energético a la “mitigación”
del cambio climático reserva a las nucleares un papel
ambiguo, basta leer las conclusiones de la Comisión de
Expertos sobre transición energética presentadas el
pasado abril (1). A diferencia de las centrales de
carbón, en que sí existe consenso general para cerrarlas
a corto plazo (si exceptuamos sectores empresariales,
sociales y políticos vinculados a la minería que
defienden una “transición sin prisas” con un final que
no se concreta), en España las nucleares disponen de las
bazas que les brindan sus éxitos de propaganda y su
blindaje político y mediático.

Entre los éxitos
propagandísticos está la falacia de su “nula emisión de
gases de efecto invernadero”. Repetida hasta el
aburrimiento, esta mentira goza de impunidad y ha
alcanzado consenso porque el discurso sobre nucleares,
tanto el oficial de la industria como el crítico del
movimiento ecologista, ha girado en torno a las
fantasías económicas, dejando de lado núcleos históricos
de la crítica social a la energía atómica: los impactos
globales sobre la salud y el medio ambiente que provocan
las emisiones radiactivas cotidianas, los riesgos de un
accidente irreversible, y las vinculaciones con la
industria armamentística. En este contexto se ha evitado
que se realicen estudios sobre emisiones de gases de
efecto invernadero en todo el ciclo de fabricación del
combustible, y en todo el ciclo de gestión y tratamiento
de residuos radiactivos.

Por otra parte, el
blindaje político y mediático permite a la industria
repetir la mentira de que “cerrar las nucleares
provocaría subidas del precio de la electricidad”, como
el eje central de la campaña de alargamiento de unos
reactores que llevan ya más de 30 años, y cuyas averías
y problemas técnicos se multiplican.

El resultado de estos
despropósitos es que la industria nuclear en España ha
logrado imponer un falso dilema: que es “necesaria” para
mitigar el cambio climático, y que puede verse
“obligada” a cerrar porque la presión fiscal no le
permite ser “competitiva”. En este punto, el cambio de
gobierno del PP al PSOE les ha permitido mejorar sus
bazas en la negociación con el poder político.

Durante los años de
gobierno del PP, contando con la complicidad del CSN, y
especialmente con el culebrón desplegado en torno al
cierre de Garoña, permitieron a la industria nuclear
alcanzar todos sus objetivos (2). Entre 2012 y 2017 la
normativa estaba preparada para que los siete reactores
tramitasen sin problemas la renovación de sus permisos
hasta los 60 años de funcionamiento, pero la insaciable
codicia, el apetito de aumento de beneficios de unas
empresas eléctricas que proyectaban nuevas aventuras en
el escenario internacional (3), hicieron tambalearse
todo lo conseguido.

Lideradas por IBERDROLA,
una parte de las eléctricas exigió al gobierno del PP,
además de todo lo logrado, la reducción o desaparición
de los impuestos que gravan el funcionamiento de las
centrales nucleares (4); y el PP, consciente de los
servicios prestados al sector a lo largo de cinco
gloriosos años, y sabedor de que sería quien pagaría los
platos rotos electorales en caso de incremento de
tarifas, se negó a ello.

Desde febrero de 2017, y
hasta el cambio de gobierno en 2018, Álvaro Nadal, el
ministro del sector, ha sido un negociador correoso:
consciente del derecho de su gobierno a cobrar a las
eléctricas los favores prestados se ha negado a
transigir en el punto de los impuestos. El incremento de
las descalificaciones y críticas a su figura en la
prensa económica ha corrido en paralelo al incremento en
las alabanzas y elogios a Ignacio Sánchez Galán,
presidente de IBERDROLA (5), mientras las bases
organizativas del sector eléctrico desarrolladas a lo
largo de los últimos 20 años, saltaban por los aires
ante el empuje de la globalización energética (6).

El cambio de gobierno ha
venido a romper esta escalada de tensión. La nueva
ministra del ramo, Teresa Ribera, ha recibido una
cascada de elogios desde IBERDROLA desde el momento de
su nombramiento (7). Ahora la industria nuclear ve
posible alzarse con todos los triunfos.

¿Y cuáles son esos
triunfos?

Se trata de consolidar un
incremento de beneficios en cualquier escenario de
futuro que se presente.

– En un escenario
“normalizado”, la reducción o liquidación de impuestos
como paso previo a la renovación de permisos de
funcionamiento hasta la fecha que consideren adecuada
(aunque suenen menos los 60 años continúan siendo la
opción más valorada), eso permitiría plantear una
exigencia de compensaciones económicas (vía lucro
cesante) si un 
gobierno “díscolo” decidiese el
cierre de uno o varios reactores por motivos sociales,
de salud o seguridad.

– Y ante la posibilidad de
que un 
gobierno
“razonable”
 apueste por
un cierre a medio plazo de las nucleares, las eléctricas
disponen de varias estrategias. Saben que los políticos
son conscientes de que existe una mayoría social que no
olvida los peligros atómicos (y que el recuerdo de
Fukushima no se esfuma pese a la minuciosa política de
ocultación desplegada), por lo que pueden optar por un
cierre pactado que los políticos puedan “vender” como un
triunfo ante sus electores. Ya se han dado casos (8).

En este escenario a medio
plazo las eléctricas tratarán de, primero, traspasar el
máximo de los costes de cierre hacia el sector público;
segundo, asegurar un calendario de cierre “a la carta”,
incluso reactor por reactor, de manera que cada período
de funcionamiento esté garantizado para generar el
máximo de beneficios y, tercero, pactar un tipo de
compensación económica dada la “bondad” climática de la
energía nuclear y el motivo “político” de su abandono.

Con lo que volvemos a la
PL presentada por el grupo de Unidos Podemos ¿existe un
consenso institucional y una voluntad política capaz de
hacer frente al poder de unas empresas eléctricas
respaldadas por bancos y medios de propaganda? No, ni
mucho menos.

Desde el PSOE se sigue
insistiendo en el inconsistente discurso del cierre a
los “40 años”, eludiendo el espinoso asunto de la
renovación de los permisos de funcionamiento en 2020,
2021 y 2024 (cuando ningún reactor habrá llegado aún a
esos míticos “40 años”), y sin que en el partido haya
consenso en un punto tan irreal como los “40 años” (9).

Y el resto de los partidos
políticos con representación parlamentaria, excepto el
PP, mantienen una estudiada política de “mirar para otro
lado” cuando se trata de nucleares, como lo prueba su
calculado silencio sobre la cuestión en los programas
electorales (10).

Conclusión: es una
ingenuidad creer que sólo mediante un acuerdo legal se
llegará al calendario de cierre de centrales nucleares a
corto plazo y sin compensaciones económicas que plantea
la PL. Los recursos de que disponen las eléctricas para
imponer sus intereses son imponentes (11). La única
manera de que moderasen el uso de de dichos recursos
sería abordar un camino que ni los grupos políticos con
representación parlamentaria, ni la mayoría de las ONGs
ecologistas, están dispuestas a transitar: la conversión
del mayoritario rechazo social pasivo a la energía
nuclear en un movimiento activo.

Sin esa condición la
presentación de la PL del grupo Unidos Podemos no
pasará, en lo tocante a la energía nuclear, de un bonito
y útil ejercicio de propaganda política.

NOTAS

(1) http://www.sirenovablesnuclearno.org/societat/resumentransicionenergeticaycambioclimarticoinformecexpertos20180402.pdf o http://www.sirenovablesnuclearno.org/societat/transicionenergeticaycambioclimarticoinformecexpertos20180402.pdf

(2) http://tercerainformacion.es/opinion/opinion/2017/08/03/siete-apuntes-sobre-la-no-reapertura-de-garona-y-sus-implicaciones

(3) Las compras, ventas y
expansiones internacionales de Iberdrola, Enel-Endesa,
Naturgy (Gas Natural – Fenosa) y EDP en los últimos
meses son espectaculares, ver: 
http://www.expansion.com/sociedad/album/2018/07/20/5b5060bbca4741d0288b45bd_2.html

http://www.europapress.es/economia/noticia-pugna-neoenergia-iberdrola-enel-eletropaulo-no-resolvera-junio-20180524185857.html o http://www.eleconomista.es/energia/noticias/9190416/06/18/China-Three-Gorges-destinara-hasta-20000-millones-para-controlar-EDP.html

(4) http://www.elmundo.es/economia/empresas/2017/06/26/594ff400ca47416a238b45d8.html

(5) Ver http://www.mientrastanto.org/boletin-169/notas/algunas-cosas-sobre-la-partida-nuclear-que-juegan-las-elites y http://www.mientrastanto.org/boletin-166/notas/nuclear-real-nuclear-virtual-cofrentes-como-ejemplo

(6) Ver: 25/06/2018.
Unesa cambia su nombre por el de AELEC en medio de una
crisis interna.
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/06/22/companias/1529690494_189288.html Iberdrola y Acciona impulsan
un lobby eléctrico paralelo a Unesa y AEE.
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/07/02/companias/1530552843_104257.html

(7) 16/06/2018 Sánchez Galán (Iberdrola) ve con buenos ojos
a la nueva ministra Teresa Ribera. http://www.expansion.com/empresas/energia/2018/06/16/5b25267f22601dc82b8b461a.html

(8)
Declaraciones de Teresa Ribera: 
http://www.europapress.es/sociedad/medio-ambiente-00647/noticia-ribera-apostara-derogar-impuesto-sol-poner-punto-final-nucleares-carbon-no-tiene-futuro-20180608141605.html

(9) https://www.elindependiente.com/economia/2018/06/06/el-nuevo-gobierno-escalona-el-apagon-nuclear-y-centrales-mas-de-40-anos/

(10) http://www.sirenovablesnuclearno.org/zportada/nuclearipolitica.html

(11) Algunos ejemplos: 20/07/2018. https://www.bolsamania.com/capitalbolsa/noticias/economia/enresa-alerta-al-gobierno-cerrar-las-nucleares-costara-mas–3405199.html y
15/07/2018 
https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/factura-cerrar-nucleares-deficit-Enresa_0_1153086031.html y 05/07/2018 https://elperiodicodelaenergia.com/las-renovables-las-que-mas-contribuyen-a-reducir-las-emisiones-pero-una-menor-produccion-nuclear-las-aumenta/ y 26/06/2018 http://www.lavanguardia.com/vida/20180626/45417547985/economia–ecologistas-y-cientificos-alertan-al-gobierno-de-que-cerrar-las-nucleares-disparara-las-emisiones-y-el-precio.html

 

 

FontFuente: sirenovablesnuclearno@pangea.org

Leave a comment

*