Revista de Pangea

"La Revista de Pangea es una recopilación de noticias de diferentes fuentes"

[polomoir] (Colombia) Movilicémonos por la salud como derecho fundamental

Visite nuestras páginas: http://www.moir.org.co, http://tribunaroja.moir.org.co , http://www.robledosomostodos.com,  y
http://www.deslinde.org.co

Siga los twitter del senador Jorge Enrique Robledo en http://twitter.com/#!/JERobledo

——————————————————————————————–

Movilicémonos por la
salud como derecho fundamental

Manizales, julio 18 de 2012

——————————————————————————————–

 

El próximo año se cumplirán 20 de la expedición de la Ley
100. Desde el trámite comenzaron las críticas de médicos, enfermeras,
trabajadores de la salud y usuarios que comprendieron que la reforma
constitucional de 1991, a más de contener unos pocos enunciados democráticos
tenía, como aspecto central, la carga económica derivada de la aplicación de
las políticas neoliberales, acordadas entre el Fondo Monetario Internacional,
el Banco Mundial y los gobiernos se acogieron al Consenso de Washington. La
salud, al igual que la educación y demás servicios públicos se convertirían en
negocios y se entregarían, para su manejo y usufructo, al gran capital
financiero.

 

A los pocos días de empezar la aplicación de la Ley 100 se
notaron, por doquier, los efectos negativos del cambio en la política nacional
de salud sin que esta afirmación intente defender el sistema anterior. Quienes eran
afiliados a los sistemas de seguridad social en salud, tanto públicos como
privados, fueron obligados a acabar con ellos y se forzó a los colombianos a
vincularse a alguna de las Empresas Promotoras de Salud EPS.

 

El gobierno dijo que se hacía el cambio para garantizar
aseguramiento pleno, calidad en la prestación de los servicios, ampliación de
la cobertura y el pago oportuno, a clínicas y hospitales, por la prestación de
los servicios de salud a los afiliados a las EPS. Y, quienes no estuvieran afiliados
a las aseguradoras, contributivas o subsidiadas, gozarían de la atención que el
Estado les daría como vinculados al nuevo sistema.

 

A partir de ese momento, los pacientes, cuando se enferman,
no van a clínicas y hospitales para que los atiendan en sus dolencias, sino a
las EPS para que autoricen tratamientos y cirugías, den órdenes para hacer
exámenes y entreguen las medicinas para paliar los padecimientos. El asunto se
complico, más aun, cuando los afiliados a las EPS comenzaron a sentir que estos
intermediarios financieros no entregaban las órdenes a tiempo, demoraban
tratamientos y cirugías y negaban las medicinas, tal y como sucede con la Nueva
EPS, Saludcoop, Coomeva EPS y otras más.

 

Pronto, la opinión avezada, descubrió que el sistema que
montaron con la Ley 100 tampoco le pagaba a clínicas y hospitales, ahora
llamadas Instituciones Prestadoras de Salud, IPS, glosaban las cuentas, negaban
el pago de servicios ya prestados y, sobre todo, encontraron que el esfuerzo de
las EPS estaba centrado en hacer negocios, usar los varios billones de pesos
que, año a año, les da el Estado por la llamada Unidad de Pago por Capitación,
UPC, para expandir sus propias IPS e, incluso, para invertir en actividades
comerciales completamente ajenas a la atención de sus afiliados como se
demostró con las inversiones del grupo Saludcoop.

 

Por otra parte, hospitales y clínicas, tanto públicas como
privadas, empezaron a quedarse sin recursos, sin el pago de las EPS y sin giros
de la nación, muchas de ellas, cerraron. Por más esfuerzos que hacen, todos los
meses se cierra un hospital, clínica o centro de atención en salud. Los casos
del Hospital de Caldas, el Infantil de la Cruz Roja, la clínica Manizales y
decenas más en todo el país así lo prueban. Los que no cerraron, fueron obligados
a reestructurarse, es decir, reducir servicios y planta de personal,
envileciendo los salarios de médicos, enfermeras y trabajadores. Pero, después
de todos estos años la situación es igual o peor. Ahí tenemos los casos de los
hospitales de Caldas. Hoy las EPS adeudan a las instituciones prestadoras de
salud IPS, más de 3,8 billones de pesos en el país y más de 120 mil millones en
Caldas.

 

Como la mayoría de la población no tiene empleo y no puede
aportar para su salud o pagar medicina pre-pagada, se estableció el régimen
subsidiado y el de “pobres no afiliados”. Y, como no se aporta por igual, para
el sostenimiento del sistema, la salud que se ofrece tampoco es igual. Los que
tienen pre-pagada gozan de un plan de atención mayor, los del régimen contributivo
un Plan Obligatorio de Salud, POS, menos amplio, los del subsidiado un POS más
reducido aun, con menos servicios, cirugías y medicinas, y los “pobres no
afiliados”, lo que de pronto sean capaces de conseguir, para la atención de sus
enfermedades. Y así se diga que el cubrimiento es casi universal, la verdad es
que las EPS se dan mañas para no atender debidamente a los afiliados. Y los
hospitales tampoco tienen como hacerlo.

 

Después de todos estos años el sistema de salud de la Ley
100, copia del de los Estados Unidos -uno de los peores del mundo desarrollado-
ha alcanzado su más profunda crisis y diversos sectores sociales e
institucionales piden, exigen, su fin. Y lo solicitan no porque no haya los
recursos económicos suficientes en el sistema sino por qué estos se los quedan
los intermediarios. Según las cuentas la nación aporta 28 billones de pesos y,
sin embargo, los colombianos se mueren en las puertas de los hospitales y
sufren el paseo de la muerte.

 

Ante esta dolorosa realidad se propone un sistema que, con
base en la combinación de instituciones públicas y privadas, preste los
servicios de salud -tanto de promoción y prevención como de curación de las
enfermedades-. Este tendrá que ser eficiente, pulcro, cuidado por el Estado en
su financiación, con cobertura plena y vinculado al conocimiento científico y
académico más avanzado. Un sistema que atienda los asuntos administrativos, de
procedimientos y cirugías, de entrega de medicinas y de bienestar de los
trabajadores de la salud y sin intermediarios financieros.

 

Como lo ha señalado con agudeza la Corte Constitucional, las
asociaciones de médicos, los secretarios de salud de algunos departamentos, los
sindicatos del sector, las asociaciones de usuarios y miles de dirigentes
sociales y políticos, para mejorar la salud de los colombianos, debe acabarse
con la intermediación financiera y con la Ley 100 que le sirve de sustento. Y
eso debe hacerse porque, está claro, las EPS se apropiaron de los recursos
estatales, los dilapidaron en todo tipo de inversiones fraudulentas y 16 EPS,
que atienden a la mitad de los colombianos, están intervenidas por no cumplir
los indicadores financieros.

 

Pero, aunque es sencillo lo que debe hacerse, no se hace.
¿Y, por qué? Porque el gobierno de Santos y los anteriores son partidarios del
aseguramiento, la intermediación financiera, la permanencia de la Ley 100 y
sobre todo de aprovechar, la salud, como negocio. No importa si eso conlleva la
muerte de miles de colombianos. Y la prueba es que Santos tramitó e hizo
aprobar la Ley 1438 de 2011, dejando intacta la esencia de la Ley 100.

 

Ante la gravedad de los hechos se continúa integrando, a lo
largo y ancho del país, un movimiento en defensa de la salud pública como
derecho fundamental y por la eliminación de la Ley 100.

 

CUT, CTC, CGT, Sindess, Anthoc, Sintraiss,
Sintraseguridad Social, Asociaciones de usuarios de las EPS Comité
Departamental por la Defensa de la Salud

 

No más Ley 100 ni intermediarios financieros en la
salud

 

—————————————————————————–

Por favor incluya las direcciones polomoir@listas.moir.org.co y polo-moir@lists.riseup.net en su libreta de direcciones para que no sean
consideradas spam
. Estos envíos se hacen
por lo menos una vez a la semana; si dejan de llegarle, háganoslo saber
. Si no desea seguir recibiendo
nuestros correos, respóndanos pidiendo su retiro de la lista. Si desea publicar
nuestros artículos, incluya nuestras páginas como crédito de los mismos.

 —————————————————————————–

FontFuente: moir@moir.org.co

Comentarios desactivados en [polomoir] (Colombia) Movilicémonos por la salud como derecho fundamental

Comments are closed.